Botiquín misofonia. Tapones de espuma para el día a día 

Sinceramente, los tapones para los oídos, de espuma, los que vemos hoy en Botiquín misofonia, son un artículo de lo más infravalorado. En todos los foros que leo de misofonia, blogs, comentarios, etc., la mayoría de personas sufren más de lo debido por no llevar un par de tapones en el bolsillo.

Lo digo por experiencia propia. Llevo sufriendo misofonia desde los 12 años, y hasta que descubrí los tapones para los oídos han pasado, sorprendentemente, 15 años. No me preguntes por qué, pero me he tirado toda la vida pensando erróneamente que los tapones para los oídos no eran una alivio para mi misofonia. Quizá pensaba que no iban a aislarme del ruido o que eran incómodos, o cualquier otro motivo, pero no los empecé a usar hasta los 27 años más o menos y, durante todos esos años, he sufrido como el que más en mil y una situaciones en las que los ruidos me volvían, literalmente, loco.

Para mí son mi mayor recurso contra mi misofonia. Siempre los llevo encima, en casa tengo por todos los cajones, hasta mi novia tiene siempre en el bolso por si a mí se me olvidan.

Me han solucionado muchas situaciones que sin ellos no sé qué hubiera sido de mí. Cuando voy en transporte público, comiendo con mi familia o en cualquier restaurante, en el cine también me los pongo, y como la película siempre está muy alta, la oigo bien, pero no oigo a la gente comer palomitas ni toser; y en cualquier situación que los necesite, siempre los llevo y me han ayudado muchísimo. Es sin duda el artículo que más me ha ayudado contra la misofonía.

Por ello, no puedo dejar de recomendarlos encarecidamente. Porque por muy, muy poco dinero, todos los que padecen de misofonia pueden tener un alivio inmediato. Para mí fue como ver el cielo cuando me los puse bien por primera vez, ya que anteriormente me los había puesto pero no bien, y claro, era como no llevar nada, pero me dio por leerme el pequeño folleto que viene adjuntado con los tapones, y en él leí que hay que aplastarlos un poco con los dedos mientras que los “rulas” para hacer el tapón fino, muy fino, durante unos segundos, tiempo de sobra para introducirlo en el canal auditivo y taponar casi por completo el sonido.

Al principio los compraba en la farmacia, el modelo 1100 de 3M, una marca que confío bastante y me costaban 2 pares unos 6 euros. Estos:

Tapones de espuma 3M 1100 para la misofonia

Pero como los llevaba mucho tiempo, al final me dolían un poco los oídos y busqué otros que fueran más suaves, entonces encontré los que hasta ahora son los mejores tapones para los oídos que puedo recomendar a todos los misofonicos: Purafit, de la marca Moldex el modelo 7705.

Tapones de espuma Moldex Purafit para la misofonia

Son muy, muy suaves, y aíslan igual que los de 3M, al menos en el paquete pone que reducen 36db. Además, son más baratos, el par me costaba en la farmacia 3€, hasta que encontré en Amazon, el lote de ¡50 pares a 15€! Desde ese día siempre los llevo y los recomiendo siempre que puedo porque me han ayudado muchísimo con mi misofonia.

Como digo siempre, los tapones no son la solución para la misofonia, ya que no podemos vivir aislados, pero hay momentos en los que si no hubiera sido por ellos, hubiera perdido los papeles y sinceramente no sé qué hubiera pasado.

Y vosotros ¿Qué utilizáis para aliviar vuestra misofonia? Os leo en los comentarios, familia.

Un casco para bloquear ruidos en el trabajo 

El estudio de diseño Hochu rayu ha creado un caso para bloquear el ruido en lugares de trabajo como oficinas, por ejemplo. Algo que seguro, que todos los que padecen de misofonia y trabajan en una oficina, con algún compañero que hace algún ruido molesto que no pueden soportar, desean o van a desear en cuanto lo conozcan.

El nombre del casco es Helmfon, un gran casco de aspecto un tanto ridículo que te aísla de cualquier sonido circundante. Algo perfecto para no tener que escuchar al típico compañero tecleando en el ordenador, chupando un caramelo, comiendo chicle o lamiéndose los dientes.

El casco está compuesto de una fibra de vidrio duro pintada en el exterior, mientras que en el interior, está amortiguado por tela y espuma.

Además, contiene elementos como un micrófono, una placa base y altavoces para poder escuchar música o, incluso, poder tener una conversación por Skype.

No he encontrado nada acerca de si el casco está a la venta y por cuánto.

A pesar de ser un accesorio de lo más ridículo para trabajar, además de que no debe ser muy cómodo para llevarlo 8 horas diarias, yo sin duda alguna me lo compraría para no escuchar a nadie. Y no sólo en la oficina, también me lo llevaría al cine, con auriculares, claro está, a los restaurantes y cada día en la mesa con mi familia al comer.

Y tú, ¿te lo pondrías?

Ir al foro misofonia.

Botiquín misofonia: Fidget Cube 

Puede parecer un tanto frívolo, de hecho he tenido mis reparos en publicar este artículo, ya que el Fidget Cube parece más un juguete que un recurso para aliviar los síntomas tan serios y difíciles de soportar como son los de la misofonia, cuando escuchamos un ruido y no podemos escapar. Pero después de leer e informarme todo lo que he podido, además de verlo como un juguete, el Fidget Cube también sirve para aliviar el estrés, y, ahí, ha sido cuando he decidido compartirlo con vosotros.

Este cubo ha tenido un éxito muy notable desde que se publicó y se financió en una de las campañas de Kickstarter. Para fabricarlo en masa, los diseñadores tan sólo necesitaban 15.000 dólares, pero gustó tanto a los inversores y vieron tanto potencial en él que en menos de una semana las donaciones superaron el millón de dólares.

Y es que, aunque parezca un juguete, el Fidget Cube es un aparato que alivia el estrés de forma eficaz y casi automática. Además de los síntomas habituales de la misofonia cuando escuchamos un ruido que nos vuelve locos, como por ejemplo, la ansiedad extrema, la sudoración, la ira y la rabia, también estamos muy inquietos, yo al menos sí. Doy golpes con el pie, o tamborileo con los dedos encima de la mesa o cualquier otra superficie, me muerdo el labio… en fin, los tics se me disparan, y lo hacen únicamente para soltar presión. Ya que si no la soltara, como bien sabéis, explotaría.

Pues bien, el Fidget Cube nos permite aliviar ese estrés, soltar presión, aliviar la tensión, es como el pitorro de una olla presión, liberando cierta cantidad para que no explote.

Cada cara de este cubo tiene un mecanismo con el que podemos “jugar” como un interruptor, un joystick, botones, ruedas giratorias, una bola que podemos hacer girar… Un montón de botoncitos y cachivaches con los que aliviar y soltar estrés en momentos puntuales.

Además, lo mejor de todo, es que es tan pequeño que lo podemos llevar en el bolsillo, tener encima de la mesa de trabajo, en clase, o llevarlo en cualquier bolso siempre a mano. Este chisme, más allá de una moda, se ha convertido en todo un aliado para la misofonia.

No nos va a curar, ni va a hacer que los ruidos nos molesten menos, pero sí que puede ayudarnos, en momentos puntuales que no podamos escapar y no podamos más, a aliviar tensión para no volvernos locos.

El precio del Fidget Cube varía mucho. Podemos encontrarlo en Amazon desde los 5€ o menos, hasta incluso 20€.

Dicho esto, ¿Vosotros qué hacéis cuando no soportáis un ruido y no podéis escapar? ¿Cuál es vuestro mecanismo para soltar tensión? ¿Tenéis alguno el Fidget Cube?

Foto de portada: MediaMarkt