Solución misofonia: Ruidos de vecinos

Todos los que padecemos de misofonia, tenemos algún vecino que no soportamos por algún ruido que hace. Y en realidad, siempre lo tendremos, ya que el problema lo llevamos nosotros allá donde vayamos. No importa dónde nos mudemos, siempre habrá un ruido que nos perturbe lo suficiente para volvernos locos. Por ello, lo que debemos hacer, bajo mi parecer, es aprender a vivir con esos ruidos y a crear mecanismos de afrontamiento y superación. Hoy en Solución misofonia, he preparado algunos consejos para sobrevivir a los ruidos de los vecinos y poder vivir en nuestra casa de la mejor forma posible.

Hablar con nuestros vecinos

Dependiendo del tipo de ruido que sea, podemos empezar por hablar con nuestros vecinos cordialmente. Si el ruido es por ejemplo, la televisión, que tienen el volumen muy alto o ruidos similares, creo que la primera opción es acudir al vecino de forma amable y cordial y exponerle que el ruido de la televisión, los gritos que dan, el ladrido continuo del perro o cualquier otro ruido que entre dentro de una queja razonable nos molesta un poco y que por favor, intenten evitarlo en la medida de su posible.

Puede parecer algo obvio, pero conozco a varias personas que sufren de misofonia y en lugar de hablar con sus vecinos, lo que hacen es aislarse cada vez más y más. El no ya lo tenemos, como se suele decir.

¿Te imaginas que subes a casa de tu vecino, le comentas que hace mucho ruido con la televisión y él, amablemente, desde ese día empieza a bajar el volumen? Se acabaría tu problema y únicamente has tenido que hablar con él.

Medidas legales

Si después de hablar con el vecino por un ruido del que nos podemos quejar legalmente, como el volumen del televisor, por poner un ejemplo, y éste decide pasarse tu sugerencia por el arco del triunfo, podemos empezar a plantearnos el llamar a la policía o presentar una denuncia si el ruido supera el máximo permitido.

Según la Ley de Propiedad Horizontal, “A los propietarios u ocupantes de un piso no les está permitido desarrollar actividades prohibidas en los estatutos que resulte dañosas para la finca”.

Si tu vecino le ha dado por tocar la batería, gritar a todas horas o por poner la televisión a todo volumen y ya no soportas más ese ruido, tienes que saber que el límite de decibelios durante el día es de 35 y de 30 durante la noche. Es decir, si llegas a entender la televisión o la conversación del vecino sin problemas, se está pasando de volumen. Así pues, por ley, puedes presentar una denuncia. Podéis leer más información sobre este tema aquí.

Estas dos soluciones son para cuando los ruidos son excesivos para todas las personas, aunque para nosotros los que sufrimos de misofonia lo sean mucho más y se pueda presentar una queja legal.

Obviamente, los que padecemos misofonia nos molestan tanto esos ruidos que podemos quejarnos legalmente, como cualquier otro, como el de las persianas al bajarlas, los portazos, el ruido de los platos al fregarse, o cualquier otro ruido cotidiano, en el que sería “estúpido” acudir al vecino y decirle: “Oye, por favor, ¿puedes fregar los platos más bajito?” En estos casos, no podemos hacer nada externamente, todo depende de nosotros y de nuestra capacidad para soportar y superar esos ruidos. Veamos algunos consejos para ello.

Aislar la vivienda

Dentro de nuestros recursos económicos y demás posibilidades, podemos recurrir a poner contraventanas. No soy un experto en este tema, pero hoy en día hay en el mercado cristales que aíslan hasta 40 decibelios del exterior. Esto es un mundo. Si podemos permitírnoslo, poner contraventanas o cambiar las antiguas por unas nuevas con sistema de aislamiento acústico, es una opción que deberíamos contemplar para vivir más tranquilos sin obsesionarnos con el ruido del vecino o de la calle que no nos deja vivir.

Si es nuestra vivienda y podemos permitírnoslo, también podemos aislarla acusticamente. Hay empresas que se dedican a ello con gran eficacia. Hoy en día, teniendo recursos económicos y no excesivos, podemos aislar prácticamente toda la vivienda. Con una búsqueda rápida por internet podéis encontrar mucha más información a este respecto.

Enmascarar el ruido

Generadores de ruido blanco o simplemente la cadena de música encendida puede enmascarar ese maldito ruido que no podemos soportar. Obviamente no podemos vivir así, pero no creo que el vecino siempre, las 24h, esté haciendo dicho ruido.

Supón que el ruido que te molesta es todas las tardes, durante 3 o 4 horas. En lugar de agobiarte y estar dándole vueltas durante todo el día que cuando llegue esa hora vas a sufrir, sencillamente a esa hora, enciende la minicadena o el generador de ruido y ponte a hacer lo que tengas que hacer. Una vez pasada esa hora, todo habrá terminado.

También podemos utilizar tapones para los oídos. En este caso, te puedo contar una experiencia propia:

Mi vecina tiene muy malos modales y por las mañanas siempre está gritando. Ya no puedo soportarla, me obsesiona y saca lo peor de mí. No puedo denunciarla porque mi novia no quiere meterse en problemas (vivimos en su casa), y ella tiene la última palabra. Después de varias semanas volviéndome loco, sin saber que hacer, anticipando la ansiedad incluso cuando estaba en el trabajo, decidí que si ella únicamente gritaba por la mañana, y así es, sería durante esas horas cuando yo estuviera en casa, cuando llevaría tapones.

Al principio me costó por lo frustrado que me sentía por no poder soportar determinados ruidos y tener que vivir así y aceptar la situación. Pero cuando acepté y sentencié que, aunque mi vecina fuera una mal educada y no tuviera miramientos con el resto de vecinos, el que tiene el problema soy yo, y yo soy el que debe poner remedio, terminé sintiéndome muy a gusto con los tapones puestos.

No debería vivir así, pero es que si no me pongo los tapones, algún día puede que baje y cometa una locura o termine por volverme totalmente loco. Así pues, igual que mi padre necesita insulina para vivir y ni siquiera se lo plantea, yo necesito tapones durante algunas mañanas para poder vivir tranquilo.

Reparar el problema

Otra cosa que podemos hacer es arreglar aquello que está “roto” y es lo que causa el ruido. Un ejemplo:

Imagina que tu problema es que la puerta de tu portal hace un ruido que ya no puedes soportar más, y cada vez que sale o entra un vecino, es decir, a todas horas, tú te vuelves loco. Puedes contactar con el presidente de la comunidad para decirle que echen un poco de aceite a las bisagras o que las ajusten o puedes hacerlo tú mismo.

Naturalmente no podemos andar arreglando todo, pero si son pequeñas cosas que podemos poner solución nosotros mismos, no veo el motivo por el que no podamos arreglarlo y poder vivir tranquilos.

Aceptación y superación

Este es el mejor consejo que puedes escoger de todos los que has visto. Como habrás podido observar, todos los consejos son para aislarnos o eliminar dicho ruido y como digo siempre, esa no es la verdadera solución, ya que toda nuestra vida va a estar acompañada de miles de ruidos que no soportemos. La verdadera solución pasa por aceptar y superar esos ruidos.

La superación todavía no la he logrado, pero sí te puedo asegurar que he aceptado algunos ruidos que no podía hacer nada respecto a ellos y aunque me siguen molestando, lo hacen a un nivel muy bajo, incluso algunos días ni me entero, y la sensación de bienestar general por haberlo aceptado es maravillosa.

Si no puedes cambiar el ruido ni encuentras solución, tienes que aceptarlo. No le des más vueltas, te volverás loco buscando una solución que no la tiene. Acéptalo. Vive con ese ruido. Cada vez que suene, en lugar de recurrir a los mismos pensamientos negativos de siempre tipo: no puedo más, qué asco de ruido/persona/animal/etc., di: lo acepto, vivo con ello, me molesta pero lo acepto. Día tras día, sé incansable, no permitas a los pensamientos negativos recurrir. Cuanto más lo hagas antes cambiaras tu rutina de pensamiento y cuando menos te des cuenta y estés escuchando ese ruido, automáticamente tus pensamientos dirán: no pasa nada, es un ruido que vivo con él.

Te lo aseguro, a mí me ha funcionado. Como te habrás dado cuenta soy muy malo describiendo escenas, pero si te interesa este tema, te aconsejo que acudas a un profesional, un buen psicólogo clínico que te ayude a aceptar las situaciones y te dé consejos, directrices y ejercicios para hacerlo. Aunque ya que vas a un psicólogo, mejor que te trate la misofonia en general.

Yo lo he hecho y mi vida respecto a los ruidos ha mejorado un 50%. Parece poco pero no lo es. Ahora ya no vivo agobiado por los ruidos. Me siguen molestando igual, bueno algo menos, pero ya no me obsesiono con ellos ni anticipo situaciones; ahora simplemente si no puedo con el ruido, lo acepto. Lleva tiempo, pero si eres obstinado lo lograrás. Terminarás aceptando ese ruido y vivirás con él sin obsesionarte.

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2 opiniones en “Solución misofonia: Ruidos de vecinos”

  1. Me ayuda un montón tu post. Esto es un auténtico rollo y he llegado a un punto de no querer vivir con esto. De verdad, es como estar padeciendo una tortura constante y a nadie le importa. No puedes exigir a los demás que dejen de hacer ruido, porque por mucha buena intención que manifiesten al principio, acaban haciendo caso omiso. No entienden que a ti esos ruidos te hacen la vida literalmente IMPOSIBLE. Se conocen casos de suicidios por este tema. Me encantaría que por fin se le diese la importancia que tiene a nivel médico y se estudiase cómo tratar esto con resultados.
    Estoy francamente destrozada desde hace unos meses que ha ido a peor y me está afectando en cosas importantes. No me veo con fuerza para hacer el trabajo mental cada día de pensar que son ruidos normales, a veces lo he intentado y fatal, pero aún así lo voy a seguir intentando. Yo también vivo con tapones todo el tiempo a mano, unos especiales que tienen inhibidores de frecuencias bajas de manera que escucho las conversaciones pero no los ruiditos que hace la saliva, los de masticar y ese tipo de cosas que ya no soporto ni un poco. Me ayudan en situaciones de emergencia aunque últimamente los llevo mucho. Me los consiguió mi novio en un aeropuerto pero también los venden por internet (tapones de silicona con filtro inhibidor de frecuencias). Se pueden lavar quitando el filtro y duran. Los tapones con mi novio los tengo que llevar todo el rato porque de repente le ha dado por hacer un millón de ruidos que antes no hacía y por más que se lo digo ni intenta no hacerlos (él dice que sí pero no lo intenta, se olvida continuamente, así que tapones). Vivo destrozada anímicamente y no creo que aguante así estar con nadie a la larga. Con mi novio al principio no notaba nada y ahora que llevamos dos años hay veces que no puedo ni escucharlo. Me da miedo que esté yendo a más. Esto es un infierno.
    Si hay más maneras de luchar contra esta mierda agradezco la información. Me anima saber que puedo intentar vivir un poco mejor.

  2. siento una inmensa paz…. un alivio que padezco desde muchisimos años….. mi soledad, mis pensamientos,hoy descubri lo que padezco.
    mi marido me a maltrato por años…. pensando que soy loca, loca, loca…. odiandome….yo . mis miedos y pedirle perdon por años…. culpa, culpa, culpable…. ahora comprendo que padezco.
    ahora es cuando comenzare a vivir con ello, a ayudarme, y que personas capacitadas me ayuden.
    se, que no me curare.
    pero se, que me perdonare.
    y no dejare que nadie me maltrate.
    no tengo una misofonia extrema.
    gracias a Dios…. pero mi problema es con los vecinos y sus ruidos… y quizas otros ruidos que me hacen saltar de ira, rabia, dios mio….¡¡¡ y el silencio.
    mi silencio.
    verguenza…. en fin.
    gracias por este articulo tan bien explicado.
    gracias. me habeis ayudado.
    tanto…. y mucho… gracias.

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